|
|
Poliéster:
Usá temperaturas bajas a medias (aprox. 175º C.).
En este caso no hay mucho trabajo por hacer. Casi no se necesita
planchado.
Como vos sabés, el poliéster no es una fibra natural
y tiende a presentar un punto de fusión inferior. Por
lo tanto, antes de decidirte a planchar, lee las etiquetas de
la prenda de poliéster en lo referente a los ajustes
de temperatura.
|
 |
Sedas:
Usá temperaturas bajas a medias (aprox. 175º C.).
|
 |
Algodón:
Usá temperaturas más elevadas (205º - 220º
C.).
Es una tela que debe ser tratada cuidadosamente en lo referente
a su planchado. El lado externo de la prenda puede plancharse
ya sea con vapor o a seco, cuando se trate de prendas con colores
oscuros e intensos. Comenzá a planchar el lado interno
de la prenda para evitar el aspecto brilloso.
|
 |
Lino:
Usá temperaturas más elevadas (215º C.).
Luego de aplicar bastante Klaro® a tus artículos de lino,
procedé a planchar normalmente. Evitá todo aspecto
brilloso, colocando un trapo para planchar de textura suave,
color blanco, y sin hilachas o pelusa, sobre la zona a planchar
y, luego, aplicá un chorro de vapor.
|
 |
Lana:
Responden mejor a temperaturas elevadas (y nuevamente, el uso
de un trapo para planchar y así evitar ese aspecto brilloso).
|
 |
Corderoy y Pana:
Empezá por dar vuelta el lado interno de la prenda hacia
fuera. Planchá este lado colocándo la prenda sobre
una superficie de grosor suave
(por ejemplo, una toalla gruesa). Para esas zonas difíciles
de planchar lanzá un chorro de vapor en forma vertical.
Siempre resulta efectivo.
|
 |
Bordados y Encajes:
Colocá la tela boca abajo sobre un trapo de tela de toalla
y emití vapor con gran cuidado aunque sin planchar.
|
 |
Tejidos:
En este caso, resulta fundamental no estirar estas telas tan
delicadas al pasar la plancha a lo largo de la tela. Una buena solución
consiste en efectuar un planchado uniforme y sin levantar la plancha.
|
 |
Pelusa y Lanilla de Paño:
¡Nada de planchado! Sólo colocá la prenda
boca abajo sobre una superficie acolchada y aplicá un
chorro de vapor sin pasar la plancha. Luego, ya podés
alisar la pelusa y la lanilla con un cepillo.
|